“Bebote” vuelve de Italia con la vista en el Mundial, pero aclara: “No elegí Racing por la selección”.
Publicado: 25 / 01 /2026Con ampollas en los talones, marcadas por las intensas jornadas de entrenamiento bajo el caluroso sol de Ciudad del Este, Valentín Carboni se desplazaba con dificultad hacia una de las mesas donde su equipo descansaba durante esta pretemporada. Este joven de apenas 20 años, que desborda talento y se eleva a 1,88 metros, se siente motivado por un sueño grande: destacar en el fútbol argentino. Se acerca para hacer una pregunta que le parece fundamental, observando el momento sin interrumpir, mientras otros futbolistas y miembros del cuerpo técnico conversan.
“¿Puedo viajar con pantuflas? Por las ampollas”, interrumpe el refuerzo estrella de Racing en este mercado de pases, señalando las evidentes lastimaduras en sus pies. Reconoce que, aunque no es “la mejor imagen”, esto le ayudaría a evitar más rozaduras. Futbolistas y el cuerpo técnico encabezado por Gustavo Costas, un ícono del club que alberga grandes expectativas sobre el potencial de Valentín, esbozan sonrisas ante la situación.
“Bebote, ¡viajá como quieras! Te lo permitimos porque sos nuevo y porque sos buenísimo!”, es la respuesta que surge como un aplauso a su sinceridad. Otros compañeros no pierden la oportunidad para añadir humor: “Bebote, ¡¿querés algo para tomar en el despegue?!”.
Valentín, apodado “Bebote” por Gabriel Rojas, quien destaca su rostro juvenil junto a su imponente físico, expresa su asombro en sus primeras horas como jugador académico. “¿Esto pasa todos los días?”, pregunta con admiración, atraído por la camaradería que encontró durante las rondas de mate.
“En Europa todo es más serio, no hay mucho de esto,” aclara Carboni, quien dejó Italia para unirse a Avellaneda. Resulta ser un chico humilde y reservado, con un enfoque serio en su carrera, según describen quienes le conocen. “Un verdadero talento”, destacan los que han tenido el privilegio de trabajar con él en sus años formativos.
Antes de enfrentar el desgaste de una pretemporada intensa con un equipo que aspira al título en 2026, Carboni tuvo que subirse a una silla y cantar como parte de su bienvenida, eligiendo el tema “Sabes” de Los del Fuego para romper el hielo. Con el deseo de que los aplausos retumben en el Cilindro de Avellaneda, Carboni se prepara para dejar su huella en un equipo que ha creado una conexión especial con sus hinchas.
Su trayectoria comenzó en Lanús, donde destacó en sus formativas. “Era evidente lo talentoso que era. Siempre digo que es el mejor jugador de fútbol infantil que he visto”, recuerda Leandro Escudero, un preparador físico que acompañó su desarrollo.
Rodrigo Acosta, otro de sus entrenadores en Lanús, corrobora que desde niño mostraba una cualidad única: “Era un jugador diferente”. Acosta recuerda un evento en el que Valentín fue fotografiado con Messi cuando era más joven, una imagen que evidencia su crecimiento y adaptación al balompié profesional.
Escudero subraya que Carboni era un “superdotado”, cuyo talento no se desvaneció incluso luego de enfrentar un brusco cambio físico. Su familia, profundamente futbolera, resuena en su dedicación a este deporte. Ezequiel “Kely” Carboni, su padre, fue mediocampista en Lanús y su entrenador, lo ha influenciado en su amor por la táctica y la estrategia del juego.
Valentín se trasladó a Italia a los 14 años, fichando por el Inter. Allí, la selección Sub 17 italiana también llamó a su puerta. Sin embargo, al recibir una convocatoria de Argentina, su corazón se inclinó hacia los colores de su país, dejando atrás a Italia después de 11 encuentros con la selección juvenil italiana.
Su deseo de triunfar con la selección argentina es evidente. “El Mundial es una meta, pero primero hay que jugar bien y tener continuidad”, expresó en ESPN, enfatizando que su paso a Racing es una gran oportunidad. Tras un tiempo en Genoa, donde tuvo escaso rodaje, se ha decidido a buscar su camino en Argentina.
La mirada de Lionel Scaloni, entrenador de la selección, se posó sobre él: “Valentín es un futbolista raro de encontrar. Me alegra su decisión de ir a Racing”, dijo, valorando la importancia de la continuidad en el desarrollo de jugadores jóvenes.
Gustavo Costas, el timonel del equipo, es consciente de la presión que hay sobre la llegada de Carboni. “No quiero llenarlo de expectativas, solo quiero que se enfoque en jugar”, comenta, mientras confía en que el nuevo fichaje eleve el nivel del equipo.
Futbolista apasionado, Valentín reveló que empezó a estudiar más a fondo los partidos de Racing desde que se planteó unirse al club: “Decidí con el corazón, tenía otras opciones, pero supe que este era mi lugar”, sentenció al hablar sobre su contrato con la Academia.
Durante un amistoso, Carboni y Adrián Martínez sellaron el triunfo 2-1 sobre Sportivo Ameliano, mientras el apodo de “Bebote” se empieza a asentar en el equipo, aunque prefiere mantenerse alejado del término “europibe”, señalando que su deseo es jugar para su país.
A pesar de su experiencia en Europa, donde también tuvo un paso por el Olympique Marsella, su objetivo es consolidarse en la liga argentina y aportar su esencia al equipo. Roberto De Zerbi, uno de sus entrenadores en Francia, moldeó su estilo de juego, aunque una grave lesión en 2024 lo alejó por un tiempo de la competencia.
El club Inter espera que esta experiencia le dé el rodaje necesario para un futuro brillante, donde su habilidades podrían brillar bajo el liderazgo de Lautaro Martínez. “Me dijo que adelante, que es el lugar indicado”, confiaba Carboni sobre las palabras de aliento del capitán argentino.
El talento de Carboni no pasó desapercibido ni para Lionel Messi, quien le auguró un futuro glorioso. “Está listo para un gran momento”, pronosticó el ícono argentino en 2023.
Mientras Messi aspira a su sexta Copa del Mundo, Valentín Carboni comenzará su andar con Racing este sábado, en la visita a Gimnasia por el Torneo Apertura. Su meta es clara: dejar huella en la Academia y, con suerte, ser convocado para el Mundial con Argentina.
